El estado de bienestar como herramienta de productividad: ATENCIÓN!

Llega tarde al trabajo en forma recurrente, tiene largas charlas en el teléfono o mira a menudo su celular y responde mensajes, o comenta algo que googleó y necesita verificar su veracidad con alguien.

‘Este empleado ciertamente necesita un llamado de atención!’  Detengámonos un momento en esto: es un llamado de atención, o es ATENCIÓN lo que este empleado necesita?

Hace algunos años nos hubiésemos esmerado en brindar a este empleado cursos y charlas relacionadas con el time management. Para convencerlo de la conveniencia de levantarse diez minutos antes para no perder el colectivo, o demostrarle con gráficos complejos cuántos minutos le saca responder mensajes en horas de trabajo. Pero los tiempos cambian y quienes trabajamos con recursos humanos debemos cambiar, debemos adaptarnos para ofrecer lo que este empleado realmente necesita, que en la mayoria de los casos es simplemente eso: ATENCIÓN

La sociedad a lo largo de algo más de diez años promovió un estilo de vida veloz, competitivo. Multitasking fue la estrella y todos aprendimos a manejar todo al mismo tiempo: familia, amigos, trabajo y relaciones interpersonales (buenas y a veces no tan buenas) se mezclaron y mezclaron cada vez más sin darnos cuenta. Hemos logrado buenos resultados? bueno, lo intentamos, no siempre lo logramos. Este estilo de vida derivó en situaciones de stress y en muchos casos stress crónico.

Hoy entendemos que necesitamos actividades donde se busque ‘aquietar la mente’, y que eso no está mal, que el multitasking sigue y seguirá siendo parte de nuestra vida, pero tanto empleados como empresas entienden que se debe aprender a manejar el stress sin perder efectividad.

Cómo trabajamos desde ICAS Latina para acompañar estos cambios que afectan tanto a las personas como a la productividad de las empresas? De muchas maneras, pero en particular dando a este empleado en busca de atención todas las herramientas posibles para que hable, para que nos cuente lo que le pasa, lo que lo preocupa que no lo deja enfocarse debidamente en su trabajo, lo que hace que no llegue a tomar ese colectivo aunque corra y corra. Luego de escucharlo, trabajamos para que encuentre la mejor solución a su problema y pueda volver a enfocarse en sus tareas.

Estos programas de asistencia son formas concretas de resolución de problemas (a veces cotidianos y a veces más complejos) y promueven el desarrollo del bienestar del personal. Los beneficios son visibles para todos, empleados contentos llevarán a un mayor rendimiento. Porque si algo que ningún estudio sobre cómo hacer más efectivo cada minuto en la oficina o lugar de trabajo puede refutar, es que el rendimiento es mayor en estado de bienestar.

‘Estamos bien los treinta y tres’ una lectura sobre incidentes críticos

Cuántas veces escuchamos esta frase? escrita por el minero José Ojeda, esta corta frase dio la vuelta al mundo provocando diferentes sensaciones cuando 33 mineros quedaron atrapados durante 70 dias a 700 metros de profundidad en Atacama, Chile.

Independientemente de qué sucedió después, resulta indiscutible no rememorar aún hoy momentos que tuvieron al mundo en vilo. Este hecho ocurrió en el año 2010, pero aún hoy revivimos momentos cada vez que escuchamos o leemos esta frase.

Casi una decada después, esta frase sigue provocando sensasiones en quien la escucha. Sensaciones que nos hacen pensar en trabajo en equipo, en solidaridad, en alegría al haber podido leer que estaban bien. Sintiendo un poco lo que familiares y amigos de esos mineros habrán sentido al momento de leer la famosa nota.

Pero qué sucedió después? En esto nos detenemos a pensar. Independientemente de qué sucedió después, es sumamente delicado trabajar para que el ‘después’ tenga el menor impacto negativo posible. Hubo un Incidente crítico: además de la prioridad de los trabajos de rescate hubo que realizar un manejo de las comunicaciones, hubo que brindar soporte a las familias, hubo que trabajar en conjunto con profesionales. Porque además de la vida de los 33 mineros se debió trabajar en el impacto del incidente sobre familiares, amigos, colegas y una infinidad de personas involucradas, que en en este caso fue casi el mundo entero.

Por supuesto no todos los incidentes críticos trascienden al mundo de esta manera, pero no por eso son vividos o sentidos con menor intensidad por el conjunto que se ve afectado: los empleados de la empresa, sus directivos y familiares. Dependerá de si la empresa está preparada para afrontar un incidente crítico, de si cuenta con apoyo de profesionales especializados, de si está preparada para brindar un soporte adecuado, cómo el ‘después’ impacte en su día a día. Y el ‘después’ es ciertamente tan importante como la atención del incidente en sí.

Desde Icas Latina entendemos la importancia de este impacto, por lo que nuestros profesionales altamente calificados cuidan de cada detalle al atender los incidentes críticos de nuestros clientes, viviendo con ellos cada momento y aprendiendo de cada experiencia.

‘Estamos bien los 33’: el mundo seguirá recordando esta frase, queriendo re-vivir los momentos y sensaciones. Porque este hecho nos dejó un ‘después’ que queremos seguir recordando.

Ley 27401 Cuando ser honesto ya no es sólo una cuestión de ética

Años atrás, al pedir al potencial empleado que describiera sus fortalezas en una entrevista de trabajo, solíamos escuchar la palabra ‘honestidad’ . Si bien no nos implicaba ninguna cuestión legal el tener o no empleados honestos, siempre era considerada una virtud muy valorada. El ‘jefe de compras’ era un puesto sensible, y tantos otros cargos también lo eran. Sería sólo una anécdota más y algo de lo que todos hablarían por un par de días si algún empleado era encontrado ‘responsable’ de fraude o sobornos entre otros, pero muy probablemente la empresa seguiría trabajando normalmente.

Hoy ya no podemos contentarnos sólo con escuchar de nuestros empleados en las entrevistas que son honestos, o creer que lo son. A partir de la sanción la Ley de Responsabilidad Penal para Personas Jurídicas (27401), ya no podemos mirar hacia otro lado ni excusarnos diciendo que no estábamos al tanto de situaciones que se dieron en nuestra empresa como los mencionados sobornos, informes y balances falsos, o enriquecimiento ilícito entre otros. Esta nueva ley nos hace responsables como empresa y dicta penalidades que pueden llegar incluso hasta la disolución.

Pero la misma Ley nos dice también que si se reúnen ciertas condiciones, la empresa puede ser eximida de ser penalizada.

Dentro de esas condiciones que se enumeran y tal vez una de las de mayor peso se indica el contar con un ‘Programa de Integridad’: básicamente una serie de acciones, mecanismos y procedimientos internos destinados a detectar y corregir irregularidades y actos ilicitos comprendidos en la ley.

Desde Icas Latina estamos orgullosos de decir que desde hace más de diez años trabajamos junto a las empresas para desarrollar esos mecanismos que permitan detectar (via denuncias estrictamente anónimas y confidenciales) situaciones que se apartan de las normas de las organizaciones. A esto le llamamos ‘Línea Compliance’ y abarca mucho más de lo que marca la Ley.

Por eso hoy más que nunca ponemos nuestra amplia experiencia en este tema a disposición de empresas, estudios jurídicos y todo quien colabore en la elaboración de los programas de integridad en las organizaciones. Porque para nosotros la honestidad dentro de una organización fue siempre una cuestión de ética, pero sabemos que hoy va más allá: hoy se trata de estar dentro de la Ley.

(Para mayor información sobre el servicio de Línea Compliance ofrecido por Icas Latina: info@icasarg.com)

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