VIOLENCIA Y MALTRATO EN EL ÁMBITO LABORAL
Paulatinamente el tema del maltrato y la violencia en el ámbito laboral está apareciendo como un tema digno de atención por su impacto en la calidad de vida personal y laboral así como por su efecto en la productividad de las organizaciones y en al clima laboral.
Cuando hablamos de violencia y mal trato nos referimos a conductas y actitudes que tiene un supervisor (director, gerente, jefe o encargado) hacia un colaborador por las cuales lo menoscaba en su dignidad, autoestima, y respeto. Debemos diferenciar el maltrato de la observación o llamado de atención por un mal desempeño.
El repertorio de conductas que encuadran en el mal trato es muy amplio, podemos mencionar amenazas, gritos, golpes de puño sobre el escritorio, insultos, marginar al empleado dentro de su grupo de trabajo, aislarlo físicamente, ignorarlo sistemáticamente o humillarlo en presencia de otros, encargar tareas en exceso a su capacidad en forma deliberada, hacerlo objeto permanente de bromas descalificatorias o ironías, usar sobre-nombres con la misma finalidad, culpar sin motivo, establecer contacto físico cuando es rechazado, etc.
Si bien el mal trato puede ser entre pares u originarse en un empleado hacia su jefe, estadísticas en el exterior indican que en el 90 % de los casos se produce desde un superior jerárquico hacia un colaborador que depende de él.
Existen zonas grises en donde es dificultoso discriminar si se está en presencia de un mal trato o de un llamado de atención, ya que están involucradas percepciones distintas: la del empleado y la de su supervisor, por lo cual hay que ser muy cuidadoso a la hora de evaluar si se está en presencia de mal trato.
Si se busca contar con organizaciones altamente productivas y en sólidas condiciones de competencia debe promoverse un clima laboral satisfactorio, disminuyendo los estresores a su mínimo nivel, para lo cual l tema del mal trato debería ser objeto de políticas específicas para su erradicación.
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